miércoles, 29 de agosto de 2012
viernes, 24 de agosto de 2012
Un camino posible para trasformar la violencia en creatividad. Lic. Natalia Acosta
Si has perdido tu nombre,
recobraremos la puntada de las
calles más solas
para llamarte sin nombrarte.
Si has perdido tu casa,
despistaremos
a los guardianes de la cárcel
hasta dejarlos con su sombra y sin
sus muros.
Si has perdido el amor,
publicaremos un gran bando
de palomas desnudas
para atrasar la vida y darte tiempo.
Si has perdido tus límites de hombre,
recorreremos el cruento laberinto
hasta alzar otra forma desde el fondo.
Si has perdido tus ecos o tu origen,
los buscaremos, pero hacia delante,
en el templo final de los orígenes.
Solamente si has perdido tu pérdida,
cortaremos el hilo
para empezar de nuevo.
Roberto Juarroz, Poesía Vertical
Vivimos
en una sociedad donde existe un exceso en todo sentido. Exceso de información,
exceso de violencia de todo tipo: física, psíquica, social e
institucional. Lo podemos ver día a día en la televisión, lo escuchamos en las
radios, lo leemos en los diarios y lo vivimos en nuestros trabajos. Este exceso
es vivenciado por nuestros sentidos como un desborde, como si existiera un
bombardeo constante que en algunas ocasiones no tenemos capacidad para
procesar.
¿Que hacer ante esta
realidad?
En el curso taller “Del arte
ante la violencia” surgieron algunas frases expresadas por los distintos participantes del mismo que me hicieron reflexionar tanto en las prácticas
en instituciones educativas como fuera de ellas y también en cómo es vivido el
fenómeno de la violencia en sus diferentes manifestaciones.
Algunas de estas frases son:
¨
La violencia en las instituciones educativas puede ser entre alumnos
entre sí, entre padres y profesores, entre profesores y profesores y entre
profesores y directivos.
¨
La violencia puede ser física, psíquica , social y especialmente institucional.
¨
Es importante la interdisciplina como una forma de comprender el fenómeno
de la violencia.
¨
Un forma de abordar el fenómeno de la violencia es a través de la
mediación.
¨
Otra salida alternativa es el arte.
La violencia en las instituciones
educativas pueden ser entre alumnos entre sí, entre padres y profesores, entre
profesores y profesores y entre profesores y directivos.
“…entendemos entonces por ‘lo violento’ a aquella instancia perceptiva,
cercana en principio a lo emotivo: vivencia que no encuentra la posibilidad de
ubicación, que no puede sostenerse en una actitud, en una representación.”(pg.46)[1]
Es imprescindible comenzar a
pensar qué está pasando en nuestra sociedad y en todas las instituciones, pues
nos encontramos cada vez con más actos de violencia, tanto que pareciera que se
empieza a naturalizar la percepción de
las distintas manifestaciones de la misma.
Uno de los casos que puedo
relatar es un episodio que le ocurrió al hijo de una alumna de la universidad.
En una clase, el docente
llamó varias veces la atención a la compañera de banco del hijo de mi alumna,
una niña algo inquieta y que, evidentemente, lo desacomodaba. Como la niña no
obedecía a sus indicaciones, el docente se sacó el cinto y golpeó con él el
pupitre que compartían los dos niños.
Por supuesto, esto provocó
el susto y la angustia, tanto de la niña amonestada como de su compañerito.
Cuando regresó a su casa, el niño, que padece de asma, sufrió un ataque muy
fuerte de su enfermedad.
Como el chico, dados sus
problemas de salud, recién se reintegraba a la institución luego de un tiempo
en el que estuvo internado en una clínica, la madre acudió para hablar con los
directivos y encontrar alguna respuesta al problema que se había suscitado. La
respuesta no fue para nada satisfactoria, pues le dijeron que, simplemente, el niño estaba muy sensibilizado y que el
docente era una persona de carácter un poco fuerte
Esto tiene directa relación
con la otra frase:
La violencia puede ser física, psíquica , social
y especialmente institucional.
En este caso creo que se dan varias de estas
manifestaciones de violencia. Física a la niña, psíquica al niño e
institucional a la madre.
¿Cuál es la respuesta ante
el fenómeno de la violencia en las escuelas?… Existe un acostumbramiento que crea
una ceguera institucional y hay una sensibilización excesiva, que lo que
provoca en los docentes es stress y hace que se ausenten o estallen en sus
aulas, no pudiendo mediar de otra manera con los conflictos áulicos. Cualquiera
que sean las respuestas, a mi modo de ver no dan con una solución pertinente al
fenómeno de la violenca, que como lo pudimos ver y reflexionar en el curso, nos
involucra a todos.
Es importante la
interdisciplina como una forma de comprender el fenómeno de la violencia.
Es un postulado sumamente
importante a la hora de comprender el fenómeno de la violencia. Es necesario
tener una apertura a varias disciplinas, tanto para la comprensión como para la
instrumentación de estrategias para abordar esta problemática. Habría que
revisar contenidos de sociología, psicología, ética, pedagogía…
Creo que en este punto mi
alumna, a pesar de su angustia, pudo hacer algo, contándome lo sucedido y, a
través de esa consulta ser derivada para resolver en una terapia, tanto para
ella como para su hijo, con dicha problemática. Pero esto no es a mi modo de ver una
solución integral del problema. Son necesarios otros mecanismos para abordar
este problema que es muy complejo y tiene múltiples aristas.
De allí que esté de acuerdo
con la frase que sigue:
Un forma de abordar el fenómeno de la violencia es a través de la mediación
Es
necesario mediar, implementar la mediación como forma de trabajo en las dos
partes en conflicto. Y para ello me parece importante rescatar y trabajar sobre
algunos valores que en este momento están caducos en nuestra sociedad y que sirven para poner en práctica la mediación: el respeto al
otro como un ser distinto y valioso para el trabajo en conjunto, el compañerismo,
la apertura a otras discilpinas, la solidaridad, la integración de la familia y
la comunidad al sistema educativo, la tolerancia, la libertad de expresión…
Poder espresarnos y poder
dar la libertad para que esa forma de
expresión sea creativa. Y esto se relaciona con la última reflexión:
Otra salida
alternativa es el arte.
Mi
propuesta es generar estrategias desde lo grupal y artístico para prevenir
estos actos de violencia.
A través de talleres de expresión
artística se puede trabajar con distintos ejes que fortalezcan los vínculos
sanos y disminuyan la violencia. Como dice Gustavo Gauna:
“El hecho artístico deviene desde difusas distancias y
plantea propios códigos, en donde las voluntades encontradas, los conflictos
personales y sociales, las penosas pasiones, las frustraciones y otras
realidades humanas nunca fueron negadas. Convertidas en expresiones posibles,
sirvieron a sus actores y a sus admiradores para transformarlas en otras
vivencias que consumieron esta energía puesta en juego: la agresiva” (Pg.110)[2]
Por ejemplo, citar en un
mismo espacio a docentes y alumnos y generar trabajos en conjunto con el tema
de la convivencia escolar, pero a través del lenguaje que nos ofrece el arte en
toda su gama de posibilidades: la música, el teatro, la literatura, la plástica,
el modelado, la danza… Porque el lenguaje oral a veces no alcanza para
comunicar experiencias traumáticas o complejas o para expresar ciertos
sentimientos.
El
arte posibilita otro canal con el cual poder expresar estos sentimientos e
integrarlos como elementos inherentes al proceso artístico, ya que los vemos como esenciales
al proceso creativo.
Estrategias sugeridas
Descubrir al artista interior para trasformarar la violencia en hecho
estético
¨
Dividir el grupo general en dos: demandantes y
demandados (por ejemplo, padres de adolescentes que reclaman algo a la
institución y los representantes de la misma). Se propone que cada grupo
elabore un guión para hacer los reclamos, con partes generales a manera de coro
y partes individuales. Conocidos los reclamos, el grupo demandado elabora su guión
con las respuestas. Ensayan la puesta en escena y la representan.
¨
Tomando el caso citado, una alternativa posible
sería el trabajo con títeres. Los niños harán los títeres con cualquier
material ( cajitas, latas, mates, telas, pinturas etc.) que representen
bailarines y cantantes de rap. Entre todos producirán las letras del rap en
contra de la violencia y a favor de la armonía en las aulas para aprender y
ensayarán la canción que “representarán” los muñecos creados.
¨
Se reúnen los alumnos de un curso de
adolescentes con problemas de violencia y se les propone un trabajo para elaborar
un código de convivencia.. Da mucho resultado la técnica del “papelito- papelón”:
reunidos en pequeño grupo, cada uno escribe en un papelito la regla que le
parece importante y al interior del grupo se eligen los más importantes y
consensuados. Luego se reúnene todos los papelitos elegidos y se realiza una
segunda selección que se pegarán en un papel más grande. Con el resultado, se
elabora un afiche estético con las normas consensuadas por todos.
¨
Reunidos todos los involucrados en alguna
situación conflictiva de discriminación que podría generar violencia y exponen
cuál sería su representación de la situación ideal en la institución que los
nuclea. Imaginan escenas de la misma, se elaboran bocetos, se elige el más
consencuado y con el, entre todos pintan un mural con la escena, en el espacio
destinado previamente al mismo.
El arte posibilita el acceso a un espacio en el cual hay un tiempo diferente, un estar con uno mismo de una manera que eleva el espíritu, donde hay campo para la transformación, para la libre expresión, es algo que reafirma la identidad, que tranquiliza y le devuelve al individuo sus fuerzas.
El arte puede ser también un vehículo transformador. Porque gracias a él podemos experimentar, buscar limites, tomar riesgos, sentir nuestra vulnerabilidad de una manera simbólica y segura, que es lo toda persona necesita. Y en el grupo sentirnos partícipes y en compañía de los otros crear lazos sociales más sanos que favorecen conductas con menor grado de violencia.
Es encontrar otra forma de
expresar esta enegía sin cualificación simbólica que es la violencia, de manera
creativa y no destructiva y con un sostén grupal que nos ayuda a sentirnos
seguros y contenidos. Creo que el arte brinda esta herramineta de suma
importancia para poder trabajar los problemas de la violencia en los distintos
ámbitos en los que desenvolvemos nuestra cotidianeidad. Nos ayuda a develar lo
vedado, a oscurecer lo excesivo y sombrear lo importante.
Bibliografía :
Gauna,
Gustavo, “Del arte, ante la violencia”, 2005, Argentina, Ed. Nobuko
Juarroz
Roberto,”Poesía vertical”, 2005, Argentina, Ed. Emecé.
domingo, 19 de agosto de 2012
Psicología...
Ver un mundo en un
grano de arena
Y un cielo en una flor
silvestre
Tener el Infinito en
la palma de la mano
Y la Eternidad en una
hora
William Blake
Si pensamos en la creación como un espacio nuevo, como una
posibilidad de reinventarnos. Abrir este blog es la posibilidad de crear algo nuevo entre todos, más allá de
la materia Psicología o tal vez más acá…
El motivo del
blog es poder compartir un espacio
intermedio y de esa manera crear un puente entre
nosotros…
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

