miércoles, 19 de septiembre de 2012

Un viaje hacia nuestro psiquismo ... Natalia Acosta




El viaje era bueno. Desde la altura volví a asombrarme de la palpable pequeñez del hombre como de su desafío. Microscópico el avión parecía moverse en un océano inconmensurable, mientras los enormes edificios, arboledas y los monumentos iban adquiriendo proporciones más modestas, imprecisos puntos de fuga. Enseguida no se distinguieron los barrios de Buenos Aires, ni los trazados de sus calles, ni del legendario puerto que me hablaba mi padre. Pronto nada se vio salvo la plenitud del océano y del cielo.
                                                                    España en los diarios de mi vejez... Ernesto Sabato
Al ingresar al mundo llegamos sin mapa sin instrucciones de vuelo...Son los otros los que nos nombran las cosas del mundo, los que nos van dando diferentes mapas, señales, guías para poder ir teniendo nuestro libro de vuelo. A través de las palabras nos vamos sumergiendo al mundo simbólico, a ese mundo propio de los humanos. Con toda la complejidad y también con toda la simpleza de lo cotidiano. Día a día nos comunicamos, intercambiamos nuestros palabras que nos identifica y  que nos da un lugar en el mundo. Pero que también nos muestran nuestro síntoma, nuestras dificultades o al callarnos decir mucho más de nosotros mismos.
De aquí la importancia de conocer un poco más de esta constitución subjetiva, conocer   como se armo esto tan extraordinario,  nuestro psiquismo.
Desde la psicología y más precisamente desde el psicoanálisis, una de las teorías dentro de la psicología  que a mí entender dio más explicaciones sobre el origen y la constitución subjetiva, podemos acercarnos a conocer como se estructura el psiquismo, como se arma. Freud comenzó con esta sistematización y luego otros autores fueron completando y complejizando cada vez más.
Desde la primera tópica a la actualidad ha habido un gran avance. Sigue siendo aún, la teoría freudiana un pilar en donde apoyarnos y de ahí avanzar. Esa primera tópica, ese primer esquema hablaba de huellas mnémicas, representaciones palabras- representaciones-cosas, el famoso esquema del peine. Qué se dividía en inconciente, consiente y preconciente por medio de censuras (represiones). Creo que es el esquema más claro para entender cómo se origina estas primeras representaciones. Luego la segunda tópica es un esquema circular, ahí aparece el yo, ello, súper yo. Este esquema es más dinámico, donde pareciera integrarse más las instancias. Hasta aquí Freud de ahí hasta nuestros tiempos aparecen otros autores desde Lacan de un lado a Klein desde otro. En el medio Piera Aulagnier, Silvia Bleismar y tantos otros.
Entonces aparecen  nuevos conceptos que hablan de los mismo que Freud complejizando aún más su teoría, redes simbólicas, significante-significado, palabras, agujeros simbólicos, apertura o psiquismo cerrado. De acuerdo en donde cada uno se posicione.
Lo importante a  tener en cuenta es qué nuestro psiquismo se construye en la relación con un otro. Ese otro significativo al comienzo es nuestra madre, nuestro padre y aquí que quede claro que estamos hablando de función y no de personas. Marcara a este ser, le dará palabras, sostén psíquico, identificaciones. Es decir, le dará el pasaporte y el boleto para ingresar al mundo simbólico. De ahí en adelante simplemente nos moveremos de acuerdo a estas pautas, más acá o más allá, pero siempre con esté mapa interno.
Y como lo dice Sabato muchas de estos grandes edificios y recuerdos a medida que volemos más alto no lo veremos. Quedaran en  el inconsciente pero no por eso desaparecerán tan solo se alejan o se acercan de acuerdo a quien tenga el timón.

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